miércoles, 2 de noviembre de 2011

Héroes y Villanos (II)

Marina Oliván, nuestra personaje protagonista, ha dejado definitivamente su hogar atrás. Nuestra campesina castellana ha dejado todo atrás y ha empezado a recorrer mundo en pos de descubrir la extraña conspiración mundial que acabó con su padre y secuestró a su madre. Alistada en la guerrilla de su pueblo y entrenada vagamente en las artes de la esgrima, Marina Oliván se ha echo a la mar de la Boca del Cielo para perseguir la pista de otro de los implicados en la muerte de su padre: el cardenal Ricardo de Barcin
o. Su pista está en la capital castellana, San Cristobal y Ciudad Vaticana. Por el camino no estará sola, sino que contará con la ayuda de una tripulación pirata que no hace más que ir a la deriva por culpa de la flota Montaignere. He aquí el listado de Héroes y Villanos con los datos que conoce (más o menos) Marina, por lo que no están sus secretos ni sus pensamientos. Aquí vamos con tres de los villanos principales hasta ahora:




El duque de Dubois, Charles Dupont. Es un hombre experimentado y rostro surcado de arrugas, altivo y militar, duro e implacable. Duque consorte de Dubois y tercer mariscal del Rey Sol de Montaigne, es un gran general e implacable enemigo, por lo que fue considerado el candidato perfecto para continuar el trabajo del famoso general Montege que había iniciado la exitosa invasión de Castilla. Parece ser que Charles en sus tiempos de coronel fue un hombre exitoso
y con buen talante, ingenioso en sus maniobras políticas y militares. Pero ahora quien mire a los ojos al general montaignere no verá más que unos viejos ojos grises que contempla a las gentes como meras piezas y a sus hombres como soldaditos de plomo. La guerra es un juego que hay que ganar, sacrificando las piezas que sean necesarias y da igual cuántos mueran por el camino. Parece tener un especial odio por los castellanos, esos campesinos sucios y vagos, demasiados apasionados y sin disciplina que no hacen más que darle dolor de cabeza...pues están organizados y saben donde golpear a un ejército profesional como el suyo. Aspira a superar el listón que dejo el mayor general de su país, Montege, que ahora está en el frente Ussuro, pero no parece que vaya a superarlo sino avanza su frente hasta saquear el último fuerte castellano: San Teodoro. Pero tiene un plan para San Teodoro: arrasarlo con una enorme ola a través de un corazón de la mar, pero su plan está incompleto, pues tenía solo una lágrima de calypso y se la robó su caballero de la Rosa y la Cruz , Harold Owen, que resultó ser un espía. Piensa arrasar lo que queda de la Castilla occidental, e intentó avanzar el frente vendiendo a su hija Jeannete en políticas matrimoniales y plantando soldados por todas partes a pesar de las bajas. Es un hombre que juega a la guerra, pero que la mira desde arriba, por encima del tablero. Es un hombre de los que siguen la frase: "el fin justifica los medios", si tiene que aliarse con su enemigo para conseguir algo, lo hará, si tiene que vender a uno de los suyos para avanzar, lo hará. Es un villano absoluto, de los pocos que hay. Su frío y contenido odio hacia los castellanos sigue creciendo. Si antes odiaba a los castellanos por alguna incomprensible razón, ahora los odia más desde que 3 enmascarados castellanos (entre ellos Marina Oliván) interrumpieran la alianza que iba a conseguir con la boda concertada de su hija... piensa destruir esa resistencia de enmascarados castellanos que hacen que no pueda controlar las ciudades que han caído bajo sus cañones. Y además tiene el perro de presa indicado para esa tarea: el alto gendarme Fernand Lemoin.

Altivo, orgulloso, justo, legal y de firme templanza. Así es el alto gendarme Fernand Lemoin. Es un enamorado de la justicia de Montaigne, conoce todas las leyes y todas sus interpretaciones (y su trampa), pero también es un depredador que persigue a los peores criminales de las calles. Pero no criminales cualquiera, sino los de sus propias ciudades, agitadores, revolucionarios, en definitiva los miserables pobres. El Rey Sol lo utilizaba para mantener al populacho a raya a golpe de cañón, pero ese no es su estilo. Fernand Lemoin ha sofocado
docenas de revueltas en Montaigne intentando negociar con los afectados que no suelen ser más que muertos de hambre, sin embargo, cuando los rebeldes no quieren escuchar sus propuestas realiza una masacre contra los que portan armas, y contra los grupos organizados realiza persecuciones y trampas efectivas como cebos, que siempre muerden (como cuando intentó atrapar a los enmascarados castellanos junto con Marina Oliván, al ejecutar a uno de los suyos en plena plaza, allí se presentaron y allí mordieron el anzuelo de su trampa). Fernand Lemoin nunca golpea físicamente, si no legal. Siempre está rodeado de los mejores investigadores. Nunca toma la iniciativa, sino que observa a sus presas, deja
que los violentos se delaten a sí mismos con sus actos. El asesino asesinará, el ladrón robará y el agitador insultará... y cuando lo hagan entonces habrá conseguido desvelar la naturaleza de esos criminales en potencia y podrá actuar en nombre de la ley. La clave está en provocarlos y tentarlos para que muestren su maldad. Así es como se muestra ante sus enemigos y en público, pero lo cierto es que es un hombre más cuyo corazón está herido por las causas de la guerra, la muerte y el hambre. Sin embargo, nadie lo ha visto cabizbajo, pero tampoco sonriente. Es un hombre justo y legal, siendo un villano por culpa de las leyes que favorecen a los de arriba y destrozan a los de abajo.


Éste es quizás uno de los "villanos" (entre comillas porque para mi no existen los villanos porque sí...son malos por alguna razón) más extraños del repertorio. Éste hombre de un solo ojo es Harold Owen. No se sabe apenas nada de él, aparte de que como villano es totalmente contradictorio. Irónicamente es un caballero de la Rosa y la Cruz, pero que se aprovecha de su posición para sus cometidos, como cuando entró en la corte del Duque de Dubois para poder encerrar a su hermano Thonas y a Beatriz en prisión. Alguna vez hace tiempo fue un espadachín tímido, algo arisco pero de buenas intenciones. Se había sentido agradecido de formar equipo con los mejores héroes de todos los tiempos, entre ellos su hermano Thomas Owen y Beatriz...a los que ahora ha traicionado por alguna extraña razón. Tiene en su nuca grabada a fuego un extraño blasón en el que las únicas letras escritas es N.O.M. pero nadie parece saber qué significan y por supuesto Marina Oliván tampoco. Traicionó a sus amigos por la lágrima de Calypso que tenía su hermano, pero no parece haber nada más detrás. Perdió su ojo y a su padre por culpa de su hermano Thomas, que en una extraña aventura fue engañado por un demonio para que fuera llevado a la corte de su Majestad Elaine de Avalon, por lo que su familia fue exiliada de Ávalon. También estaba enamorado de Beatriz, pero ella se había prometido con su hermano...¿Por qué Harold traicionó a sus amigos de forma tan sádica y sangrienta? ¿Es una venganza personal contra su hermano por haberle arruinado la vida? ¿Pero por qué entonces también dañó a Beatriz? Si siempre fue un buen hombre (aunque violento) según Walter Ericson, ¿Qué había cambiado? ¿Por qué de repente estaba interesado en la lágrima de Calypso que tenía su hermano? ¿Está persiguiendo las 7 lágrimas de la Diosa? ¿Para qué? ¿Y qué es el NOM? ¿Cuál es su objetivo? ¿Por qué son cómplices el canciller de Castilla Ricardo de Barcino y Harold Owen en la muerte de Thomas, el padre de Marina Oliván?
Éste es un villano lleno de preguntas y de respuestas, y guarda una gran sorpresa...

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