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lunes, 1 de abril de 2013

Héroes y Villanos: un vistazo detallado a sus historias

Retomo el blog de la partida de 7º Mar después de haber acabado la campaña Novus Ordum Mundi. Para ir calentando a escribir más a menudo, comienzo con unos estiramientos, en este caso, un remake de los Héroes y Villanos que hay en partida, con la información ampliada de lo que se sabe dentro de juego.

Thomas Owen:
"Tienes la sangre de dos héroes Marina...aprovéchala"

El padre de nuestra heroína, Marina Oliván. Hasta hace un año y medio aparentaba ser un hidalgo sin tierras en la Villa de Santa Elena, al sur de Castilla. Pero esa identidad no era más que una burda fachada para dejar atrás una vida turbia y aparente deshonor. Marina vivió toda su infancia en la ignorancia, creyendo la falsa y humilde identidad de su padre, pero un día, escondida en el granero abandonado de la Villa, descubrió varios secretos de su padre. Primero, que la espada se le daba de miedo; y segundo, que no era el  humilde paisano de Castilla que aparentaba, sino que provenía de las lejanas islas de Ávalon. ¿Qué pensarías si a tus 17 años descubrieras que realmente tu padre proviene de un país lejano y que, además, había sido una de las grandes espadas que había conocido el Gremio de Espadachines en mucho tiempo?

Así de misteriosa empezó la historia de Marina Oliván, una humilde campesina que se vio obligada a buscar la verdad a través de toda Théah. Con el paso del tiempo (y muuchas sesiones), de aventuras y desventuras, Thomas Owen fue descubierto por su propia hija: había sido Espada de Ávalon y Rosacruz, había salvado junto a su futura esposa, Beatriz Oliván, un intento de acabar con el Buen Rey Sandoval de Castilla (así se conocieron) Formaron un grupo de héroes aventureros, en el que estaba también su hermano gemelo Harold Owen, y deshicieron entuertos allá donde iban. Participó en la Guerra de la Cruz, ayudando a que ciudades enteras pudieran salvarse de la locura del Imperator en el Castillo Stein. Una vez en Ávalon, fue nombrado Caballero de la Reina, en la mesa redonda. Entonces las cosas se pusieron feas. Un viejo amigo de la infancia de Thomas apareció. Su nombre era Eltanin, y era un joven discípulo del Círculo de Druidas de Ávalon. Thomas y él eran amigos lejanos, pero aún se recordaban con aprecio. Eltanin quería un favor: acercarse al Grial para poder examinarlo en nombre del Círculo. Como Thomas sabía que el Círculo era amigo de Elaine, le dejó entrar a la Piedra Angular de Carleón.
Aquí ocurrió la traición. Ayudado inconscientemente por Thomas, el druida Eltanin robó el Grial de los Sidhes. La misma noche, Thomas intentó por todos los medios recuperarlo, pero la ciudad entró en un gran caos. Eltanin resultó ser un endemoniado hechicero inmune a las armas convencionales. Harold, que se encontraba al servicio del ejército de Ávalon junto a su padre, perdió un ojo al intentar detener al hechicero, antes de presenciar cómo el hechicero acababa con su progenitor.
Acabada la carnicería, un Thomas destrozado y un Harold tuerto y cada vez más oscuro, eran desterrados de las Islas del Glamour...para siempre.
Harold huyó al continente sin volver a hablar a su hermano, acumulando odio por su estupidez. No volverían a verse hasta dentro de 20 años.
Pero Thomas no se dio por vencido, sabía que aún se podía hacer algo. Contactó con su amigo Walter Ericson, de la Sociedad de Exploradores. Investigaron juntos, y llegaron a la conclusión de que lo que había sido liberado no era un hechicero, puesto a que a un hechicero se le puede matar. Debía tratarse de un demonio, más concretamente de un demonio traído a voluntad, lo que explicaría que no pudiera ser dañado. Tirando de este hilo, llegaron a la conclusión de que algo había encerrado a Eltanin (o el demonio que llevaba dentro), y que eso sería lo único que podría volver a mandarlo al Abismo. Con gran trabajo entre códices Syrneth, Walter dio con una reliquia: La mística Lanza de Tara. Leyendo textos prohibidos, llegaron a la conclusión de que no podía estar más que en un misterioso lugar en una isla hundida, así que Thomas por toda Théah, y Walter en Ávalon, trabajaron en busca de las 7 lágrimas de Calypso, siete piedras místicas que podrían desenterrar toda una isla de las mantas acuáticas.

El resultado fue un fiasco. Thomas a lo largo de 3 años solo encontró una Lágrima de Calypso, quitándosela a Jack Mal Tiempo (antes de convertirse en una calavera parlante) Necesitaban al menos cuatro, y aún así ni siquiera sabían si aquella isla existía, o incluso la Lanza que mandaría al infierno a ese demonio suelto y recuperar así el Grial y el honor de los Owen. Entonces Thomas decidió dejarlo. Se fue a vivir con su esposa y compañera de aventuras, la espadachina castellana Beatriz Oliván, y decidieron apartarse de su peligrosa vida de Héroe, lejos de sus enemigos, apartados en un pequeño pueblo de Castilla: la Villa de Santa Elena. A pesar de encontrar una nueva vida tranquila al lado de la mujer a la que amaba, su esposa veía como Thomas no podía dejar de lado que toda su estirpe estuviera exiliada de Ávalon, condenando a las Islas del Glamour al caos y a una probable guerra civil...aunque lo que más le quemaba era el aciago destino de Harold, el cuál no se merecía nada de lo que había pasado. Su esposa le regaló su crucifijo de los Profetas y le preguntó "Thomas, ¿en qué crees?". Él, finalmente respondió: "creo que puedo cambiar las cosas"; y ella, con una sonrisa, le colocó la única Lágrima de Calypso que había encontrado su esposo y la colocó en el crucifijo como la más bella de todo el empedrado. "Entonces no te rindas". Thomas sonrió y continuó investigando con Walter. Al cabo de unos años, Thomas seguía empeñado en hacer justicia, pero nació su hija: Marina Oliván. Lo dejó todo atrás, su felicidad ahora era su hija, y los padres acordaron en que no querían que su hija conociera lo mismo que ellos: la guerra, el sufrimiento, la muerte, la traición...en definitiva, el mundo del héroe. Thomas estuvo de acuerdo, pero sabía que Marina tenía que acabar siendo como ellos dos: tenía la sangre de dos héroes. Así que la fue preparando desde que era niña, pero no entrenándola, sino contándole cuentos de espadachines y aventuras a escondida de su esposa. A Harold no le valía un no, así que secuestró a los padres de Marina, quemó su casa, y dejó a la muchacha allí tirada en el barro...la hija de Thomas solo sería una molestia para él y no representaría ninguna amenaza.
Marina persiguió la pista de sus padres, a través de la misteriosa carta de Walter Ericson, en el que añadía que por fin había encontrado otra de las Lágrimas de Calypso y que les esperaba en Santiago.

El problema es que por aquél entonces Marina no sabía absolutamente nada de la vida de sus padres...y menos aún de las Lágrimas de Calypso.


Marina encontró a su padre en la prisión de Santiago, semanas después de aventuras. Su tío, Harold Owen, lo había asesinado...

En sus últimas palabras, Thomas perdonaba a su hermano, sabía que Harold había sufrido por su culpa. En un resquicio de su alma, justo antes de morir, comprendió que el que le había matado no había sido Harold...había sido su odio. Algo no cuadraba. Thomas pensó que era Marina Oliván quién debía descubrir y salvar a Harold de su propio odio y de la manipulación de alguien más grande que la humanidad. Entonces supo que Marina se convertiría en su heroína, a la que había educado entre historias de capa y espada, forjando una mentalidad aventurera (y no con cuentos de princesitas como le contaba Beatriz). Por ello Thomas Owen murió tranquilo.

Había preparado a su hija para lo que se avecinaba.

Cintia Ruíz:
"¡Contigo me lo paso mejor que pegándole a un yunque!"

Cintia es una huérfana castellana de la Villa de Santa Elena, el pacífico pero orgulloso pueblo de las ciudades libres de la península ociddental.

Castiza, apasionada, alegre, caradura y activa. Su ánimo siempre ha estado por encima de todos los problemas que ha tenido en su vida. No conoció a sus padres, ya que murieron de la fatídica Peste Blanca, por lo que fue dejada por unos peregrinos en las puertas de la Villa de Santa Elena.
Allí la recogió maese Montalbán, el herrero del pueblo de Santa Elena. Intentó cuidarla como una hija pero su oficio no le dejaba tiempo para ella, así que la dejó en el orfanato de guerra del pueblo, mientras hacía donaciones para que dejara de caerse a pedazos.
Prácticamente fue criada por ese maldito cojo llamado Ramiro León, por aquél entonces ex-capitán del Tercio Viejo de San Juan. Criada a partes iguales por un herrero y por un ex-soldado tullido, a Cintia no le acabó aflorando los modales de señorita que debía tener una mujer, por lo que siempre fue algo repudiada en sociedad y nunca fue objeto de deseo de los caballeros de la clase dirigente.
Cuando cumplió los 16 años, Montalbán le dio un puesto de aprendiz en la herrería, formándose en el oficio.  En su vida pueblerina, su mejor amiga desde que eran niñas era con Marina Oliván, una muchacha que vivía al otro lado de la empalizada, con los jornaleros. A pesar de la distinción social que hay entre los que trabajan en la Villa y los que trabajan en el campo, nada interrumpió esta fuerte e infantil amistad.
Una amistad que ha distraído a Cintia de sus funciones como herrera, aunque ella también distraía a su amiga arrastrándola en grandes aventuras como la captura de sandías del huerto de Mauricio el Roñoso, tirarle piedras al espantapájaros de uniforme gabacho, o escalar el campanario para tocar una hora que no es, engañando a toda la Villa.
Su vida fue muy austera, por no decir pobre. Aparte de su amistad con Marina Oliván no contaba con muchos más amigos. Entonces ocurrió algo: se sintió deseada. Por nada más y nada menos que el mismísimo  hijo primogénito del Barón de Santa Elena: Alonso Lara. Estuvo a punto de pedirle en matrimonio, pero él al final acabó huyendo. Eso la dejó muy confundida, volvía a estar sola otra vez y por ello odió al hijo del Barón. A pesar de que la retórica romántica de Alonso no le había parecido gran cosa (de hecho, era patética) y que era un idiota que no se aclaraba y que le había dado plantón justo cuando parecía que la cosa iba en serio, ella estuvo algún tiempo encoñada de él. Entonces el Barón parecía acercarse a su amiga de la infancia Marina Oliván, ¡incluso le había pedido en matrimonio! Se decía que Marina había rechazado a Alonso Lara en el granero abandonado (su refugio secreto), pero aún así no podía evitar pensar que Marina tonteaba con el hijo del Barón. Entonces comenzó su venganza de dejar calva a su amiga cada vez que veía algo que no le gustaba.

Cuando no podía aprender más en la herrería de los Montalbán, Cintia tenía que comenzar a viajar, y le salió un maestro en la ciudad de Santiago, acompañando a Marina Oliván en su aventura de encontrar a sus padres. Cuando la aventura de las dos desembocó en el destape de una trama para asesinar al Buen Rey Sandoval (o más bien, en que éste diera todos los poderes de la Corona en el Sumo Inquisidor, Esteban Verdugo), el Rey Sandoval premió a todos los que le ayudaron a que fuera coronado Rex Castillium. En el caso de Cintia, se le dio un puesto de aprendiz en la herrería Real, como forjadora y orfebre de la familia real.

En uno de los bailes de la Corte, Cintia fue presentada al gran Capitán de la Guardia de Sandoval: Artur Orellán. Ambos parecían tener una actitud parecida, y eso le gustó a Cintia. Ambos tenían un gran gusto por las espadas manufacturadas y a ambos les aburría los chismes de los cortesano. Eran los dos bastante reservados, podían de hablar de armas y alineación de acero durante horas. Parecía que Cintia había encontrado a alguien digno con el que pasear por los Jardines Botánicos de Layla. Lo que ella no sabía es que él estaba interesado en ella, pero así fue. Artur declaró sus intenciones de casarse pronto. Cintia tiene miedo de que le hagan daño, por lo que, aunque halagada, pospone la pedida de mano hasta que sepa quién es Artur. Espera conocerlo mejor, aunque ya cree que puede ser un buen candidato (tanto por su posición como por él mismo) para pedir su mano.

Y así, Cintia Ruíz, a través de las aventuras de Marina Oliván, pasó de ser la masculina herrera huérfana de un pueblo, a una mujer con personalidad (algo loca) al servicio de una de las más grandes coronas de Théah.

Parece que es uno de los pocos personajes que no tiene mucho que ocultar ¿O si? Pues, en realidad, sí que tiene que ocultar, pero esto es algo que ni siquiera sabía ella. ¿Sentía algo especial Cintia por Alonso? La respuesta es sí. ¿Era amor? como ya le explicó en un roleo Cintia a Marina, finalmente comprendió que no era amor. Aunque ella pensaba que el hijo del Barón le gustaba, cuando Cintia llegó a la Corte descubrió que por Alonso no sentía nada más que una profunda amistad. Entonces supo que nunca había amado, Alonso solo había sido para ella la representación de una vida mejor...y ahora que la tenía, no lo necesitaba. ¡Excepto como buen amigo, claro!

Alonso Lara:
"Siempre, siempre existe un plan"

Como decía en la entrada original, éste es el chico por el que cualquier campesina soñaría. Alonso lo tiene todo: es guapo, joven, elegante, culto, buen jinete, amante de los caballos, y viene con título nobiliario bajo el brazo.
Sería ideal para cualquier muchacha casadera, excepto para una: Marina Oliván.
Andaba este pobre barón de Castilla buscando mujer casadera por la Villa de su padre, tras muchos y breves romances. Las viejas del mentidero hablaban constantemente de la nueva "amiga" del barón que tocara aquella semana, había todo tipo de rumores, pero lo único cierto es que no llegaban a nada más. Y fue un día, en los comienzos de las aventuras de la espadachina Marina Oliván, cuando nuestro querido barón la colocó en su punto de mira. Durante la típica misa de domingo, Alonso le pasó una nota para verse a solas en el granero abandonado que había a una distancia considerable de la casa de ella. Marina acudió a la encerrona y le pidió en matrimonio de la manera más cutre y estúpida que se puedan imaginar vuestras mercedes. Allí, encerrados en el granero, Alonso seguía con su perorata absurda. ¿Cuál fue la respuesta de Marina ante tal pedida de matrimonio? Engañarle y escapar de allí, pegando tal portazo que lanzó abajo el granero abandonado para siempre.
Bueno, quizás no era el hombre perfecto para cualquier chica. Bueno, ¿perfecto? Sería casi perfecto si no fuera tan creído, sobrado y que se le haya visto con una y otra, y otra, y otra mujer por las calles de la Villa (se sabe que pretendía a muchas, con las que nunca llegaba a nada serio). Además, tiene una suerte nefasta, aunque eso no le quita la enigmática sonrisa que se le dibuja ante situaciones adversas, casi como si todo lo que le ocurre estuviera ya planeado o solo fuera un trámite para poner las cosas más interesantes.

Espera, espera ¿es un mujeriego pero que nunca ha llegado a nada serio? ¿es un hombre que busca casarse y lo hace de esas maneras tan patéticas? ¿No es un poco contradictorio? Naturalmente. Marina descubrió con el tiempo que sus patéticas maneras de contraer matrimonio (con muchas del pueblo, entre ellas Cintia y Marina) solo busca realmente la aprobación de su padre, el Barón Lara, el cuál siempre le ha metido en la cabeza que se case cuanto antes, que busque esposa y que le de descendientes a la Casa de Lara. Alonso nunca ha sido aprobado por su padre, y ha sido la única manera desesperada de llamar su atención. Cosa mala para él porque cree que es demasiado joven para comprometerse, por lo que al final siempre se rajaba (por eso no había rumores de que los romances del barón se llegara a algo serio), anulando la petición de matrimonio (como con Cintia) o suspirando de alivio cuando le decían que no (con Marina Oliván, aunque esto ella no lo viera).

http://probando7mar.blogspot.com.es/2013/04/entre-el-querer-y-el-deber-i.html

En su pasado ha sido un joven divido entre el querer complacer a su enfermo padre o escuchar a su corazón y dejar que las cosas lleguen por su cauce.

Sin embargo, los deseos de su padre se centraban en ese momento en que Alonso fuera al frente y se convirtiera en un hombre. Gregorio Lara era conocido por su intolerancia hacia los extranjeros tras la Guerra de la Cruz, así que a nadie le pareció raro que ordenara a su hijo único partir a Santiago a recuperarla junto a sus paisanos castellanos. Algunos dicen que él también hubiera ido junto a su hijo, pero que éste padecía de una enfermedad de los pulmones. Igualmente, su hijo accedió a los deseos de su padre de entrar en dar un apoyo nobiliario a la resistencia de Santiago, no por patriotismo, sino por huir de los deberes para con su familia.

Alonso volvió a casa después de mucho tiempo, después de haber estado a punto de morir en la batalla de los campos de Santiago, salvado por los primeros auxilios de Marina Oliván y su aliento hacia la vuelta al hogar. Alonso volvió a casa y descubrió lo mucho que habían cambiado las cosas, y descubrió que su padre había empeorado en su enfermedad. Sin embargo Gregorio encuentra un rayo de esperanza: su hijo único vuelve de la guerra, ha liberado a Santiago de la opresión y su aspecto es claramente el de un soldado, un hombre...no el muchacho enclenque que había criado. Sin embargo, al ver la fea herida de su cuello, Gregorio descubre que no quiere que Alonso se parezca a él, sino a su fallecida esposa, su bella, dulce e ingeniosa esposa:

http://probando7mar.blogspot.com.es/2013/06/entre-el-querer-y-el-deber-ii.html

Así Alonso parte de aventuras, conociendo mundo por las tierras del centro de Castilla, acompañando a nuestra heroína Marina Oliván a limpiar el apellido de su familia y de luchar contra la conspiración del Cardenal Esteban Verdugo.
Sin embargo, algo inesperado ocurre mientras Alonso está en el Alcázar Real: su padre ha fallecido. ¿Cuál será su deber ahora? Su dilema entre su querer y lo que debe a su familia se estira hasta el límite cuando su padre muere y sus tíos vuelven a aparecer en la mansión Lara, a hacerse cargo de las posesiones de los Lara. En esos días una amiga de la infancia de Alonso apareció en la villa dando la peor impresión a nuestra protagonista Marina Oliván. Su nombre: Alicia Orsini. Pasan los días y Marina parte hacia la Reina del Mar junto con Mala Hierba y Don Fernando, en calidad de espías para Castilla, mientras que Alonso se queda en la Villa con Alicia...mientras sus tíos arreglan el matrimonio entre ambos. Los Lara, una familia con un gran privilegio dado hacia el Rey, se acabará perdiendo con los años de linaje, sobre todo si Alonso no tuviera un hijo, así que sus tíos le ordenan a Alonso que acepte a casarse con una adinerada familia de origen vodacciano: los Orsini.

Sin embargo la armada de Montaigne hace un movimiento imprevisible para el espionaje castellano: la flota desembarca en el sur castellano y arrasa en un ataque relámpago con Santiago, sin la menor intención de poseer la ciudad. Los montaigenses quieren tomar San Teodoro, la última fortaleza y de donde emergen las provisiones de los pueblos sitiados. Alonso aún tiene el deber de luchar por su pueblo. Su reencuentro con Marina se recuerda con un gesto de él tapándole los ojos a ella. Marina descubre que Alonso está prometido con Alicia Orsini.

Tras la batalla y su correspondiente victoria para los castellanos, Alonso, en mitad del jolgorio del baile y las cervezas, besa a Marina Oliván. ¿Quién sabe por qué razón? Quizás fuera la bebida, la felicidad de estar vivo...sin embargo, en un futuro éste le confiesa que quería darle su primer beso antes de tener que casarse con Alicia, puesto que el primer beso es algo que no se da a la ligera y él quería que lo guardara en su recuerdo. Marina, estupefacta, no sabía qué acababa de pasar, pero aún así, le devuelve el beso. No se volvieron a verse hasta después de mucho. Marina y Alonso se separaron, cada uno con su deber: Alonso debía comprometerse socialmente frente a la sociedad y Marina partiría a los peligrosos mares del oeste en busca de la isla hundida donde supuestamente se encontraba la Lanza de Tara.

Pasó mucho tiempo, y Marina había desaparecida y en las tascas corrían horribles rumores de que había partido hacia las islas salvajes del oeste y que su nave se había perdido a través de un rayo verde durante el eclipse que dejó a Theah a oscuras. Alonso, ni corto ni perezoso, no soporta el horrible destino que cree que le espera a Marina en aquellas aguas. El tiempo apremia, y corre a socorrerla...el día antes de su pedida de mano. No la encuentra, así que se tira dos meses o más persiguiendo rumores sobre la capitana Marina Oliván, trabajando para barcos contrabandistas u ofreciéndose como mano de obra gratuita a mercantes vendelios. Finalmente, en mitad de una tormenta en el Archipiélago de la Medianoche, ambos se encuentran.

http://probando7mar.blogspot.com.es/2012/08/tirando-la-vida-por-la-borda.html

Alonso y Marina acaban volviendo a casa y descubren que una oleada de violencia a gran escala está arrasando su querida villa. El que se hace llamar Cuarto Profeta ha hecho un llamamiento a los creyentes que quieran salvarse del decadente mundo occidental y ha pedido que se alcen para acabar con el orden establecido, en busca de un nuevo orden mundial. Tras derrotar a los alborotadores, Marina y Alonso parten en busca de ayuda hacia la Corte del Buen Rey Sandoval, donde la espadachina se ofrecería como diplomática para convencer al Rey Sol de que no se uniera a la Santa Alianza del Falso Profeta, ya que sospechaba que era una trampa de Verdugo.

Durante su viaje hacia el norte, Alonso y Marina llegan a Ciudad Vaticana, donde tienen un encuentro con el Falso Profeta. Éste viene en busca del Grial que Marina pretende devolver a la Reina de Ávalon y para ello Alonso es atrapado para que cuente los planes de Marina. Estuvo muy apunto de contar todo lo que sabía, pues le amenazaron con asesinar a súbditos de sus tierras y él sabía que los sectarios del Cuarto Profeta se habían hecho con sus tierras. Finalmente contó información sobre Marina, pero no toda ni nada importante, así que el Cuarto Profeta le mostró con hechicería oscura cómo mataban a Julia, una posadera local de sus tierras. Alonso se sintió débil y justo cuando iba a soltarlo todo...apareció Marina.

Alonso no fue el mismo después de aquello. Se sintió débil y potencialmente peligroso para la causa de Marina. Ella podía defenderse, era atlética y tenía valor. Alonso por el contrario, era una presa fácil y, aunque era muy inteligente, no le serviría de mucho si le amenazaban con vidas ajenas. Lo tenía claro: no debía saber nada de los planes de Marina...no, no debía saber nada de Marina. Alonso la abandonó y se fue con ayuda de Julius a la Villa: al hogar.

Pero a Alonso le esperaba una desagradable sorpresa en la Villa. Sus tíos le reúnen en la vivienda de los Orsini y el barón conoce el mal carácter de Donato, padre de Alicia, por primera vez. Aunque asustado, Alonso se resiste a aceptar casarse...sin embargo, los Lara realizan una jugada con un as de la manga que nunca habían usado antes: le muestran el testamento de su padre. Su amado padre, en sus últimos días de dolor, había dictaminado como última voluntad que su hijo debía casarse con Alicia Orsini. Alonso Lara solo puso una condición: que le dejaran realizar una última misión personal para ayudar a Marina Oliván (que no quisiera saber nada de ella no quería decir que no pudiera ayudarla), y que tras eso, daba su palabra de noble de que volvería y cumpliría la última voluntad de su padre. Tras eso, partió y viajó por todo el mundo, reuniendo a todos los aliados de la espadachina, todos los que le debían un favor u odiaban especialmente al ejército del Falso Profeta. Su último movimiento fue reunirlos a todos en la posada del Dragon Verde, en las afueras de Freiburg, donde Marina podría dar el jaque final a Verdugo y a su deseado futuro sin coronas, en el que el hombre está sometido bajo ninguna bandera, sino bajo la tutela de una nueva Iglesia, la de él. Una nueva edad oscura cuyo único gobierno es el temor a Theus.


domingo, 26 de agosto de 2012

Héroes y Villanos (IV)

Aquí van más Héroes y Villanos de la partida de 7º Mar. En este caso, vamos con algunos Secuaces (Ni villanos ni Héroes)


Julius:
Un hombre que se está haciendo de oro gracias a sus enormes habilidades de espía y un gran sentido de la discreción. Aún así, lo
que hace que los servicios de este espía sean tan atractivos es que por sus venas corre una sangre muy pura de la hechicería noble de Montaigne: el Porté. Pudiendo abrir varios portales por toda Théah (siempre con un límite), Julius ha ido vendiéndose como espía y como saltador...solo tiene una norma, si alguien le paga el doble de lo que ya gana por sus servicios, ha sido contratado nuevamente. Esto hace que muchos nobles disputen y pujen por él. Sin embargo, su identidad sigue siendo un misterio ¿De dónde proviene esa pura sangre hechicera? ¿Actúa Julius solo por avaricia? ¿O tiene un objetivo mayor para todo ese dinero que está ganando?


Constanzio di Rossi:
El temido espadachín y duelista de la señorita la Conttesa di Veronnia Paola Ulberti. Se dice que se hizo un nombre combatiendo en la Guerra de la Cruz, como mercenario al servicio de la corona de Castilla. Su estilo de guerra era frío, nocturno y altamente eficiente, entrando en las encamisadas castellanas más peligrosas. Desapareció en el asalto al castillo del Loco Imperator (batalla donde Thomas, Beatriz y el grupo de Héroes de antaño acabaron con la guerra apresando al mayor genocida de Théah, hace unos 18 años), pero volvió a aparecer después de muchos años en las cortes de Vodacce como espadachín de la Conttesa Paola Ulberti. Sólo ha tolerado a un único aprendiz de esgrima: a Dorian di Estéffano, valentón de la familia Villanova.



Domingo Villaverde:
El más temido investigador caballero de la Inquisición. Le llaman la espada del Verdugo, pues por muchos es sabido la cercanía que tiene Domingo con el Sumo Inquisidor Esteban Verdugo. Nadie sabe nada de su infancia, solo que apareció recién nacido en una cesta en las puertas de la Iglesia de Santo Domingo con unas extrañas marcas en su piel. Ha ido creciendo bajo la tutela de la Iglesia, y sobre todo de Esteban Verdugo, desde pequeño y entrenado en las artes marciales religiosas de la Inquisición. Pronto se convirtió en el cazador de brujas y de artefactos heréticos más afamado de todo el Vaticano. Llegaba a las aldeas y no solo acababa con los falsos conversos, sino que además atrapaba a licántropos y brujas. Su especialidad es la investigación y la documentación, aunque la caza de brujas con su lanzallamas Syrneth (un artefacto herético, pero los caminos del Señor son inescrutables) no se le da demasiado mal tampoco. Persiguió al anciano Diego Núñez de Ávila por una rumoreada relación sodomita con un noble castellano, aunque Marina Oliván se interpuso para defender a su único maestro de esgrima. No es un espadachín agresivo: deja que las personas a las que persiguen se delaten a si mismas comenzando sus ataques...porque si realmente fueran inocentes, se dejarían juzgar libremente ante la Inquisición y los ojos del Señor. Domingo nunca desenvaina primero...prefiere ver antes cuál es la verdadera naturaleza agresiva, herética y decadente de la pieza de caza que persigue. Porque a veces, solo a veces, algunos suelen ser inocentes y se dejan juzgar (aunque no por ello después sean declarados inocentes). Actualmente se encargaba de perseguir al arquitecto vaticano Bernini, al que no encontraron...aunque sí una extraña mancha de sangre en su local con signos de hechicería. Los duelos de Domingo con Marina Oliván a lo largo de la partida han sido altamente épicos y satisfactorios (el Duelo bajo la lluvia de Santiago, escrito en este blog desde el punto de vista de Domingo y otro desde el punto de vista de Marina; y otro duelo en la Cámara los 5 Sabios de la Atlántida, donde los dos espadachines coincidían a la vez con sus movimientos de una forma épica y vertiginosa)

jueves, 15 de marzo de 2012

Héroes y Villanos (III)

Vamos con otra serie de tres héroes o villanos. En esta ocasión otros tres villanos por petición expresa de la jugadora, que demandaba un pequeño resumen sobre un pnj concreto. En fin, aquí va el resumen con los datos y rumores que más o menos conoce el mundo y Marina Oliván:


Christiano Ulberti llega al mundo como primogénito de los Ulberti, familia protegida por los Villanova. Los Ulberti han apostado fuerte desde hace mucho tiempo por servir a la familia del Príncipe Mercader Giovanni Villanova y éste recompensa bien a los que le sirven.
Aunque mayormente el patriarca de los Ulberti le sirve a los Villanova como banqueros en auge, se puede decir que tienen ambición por cuenta propia, ya que Numerius Ulberti ha conseguido colocar a sus hijos en posiciones elevadas, tanto en el trono Papal como títulos nobiliarios a considerar.
Como ya había dicho, Christiano Ulberti nace como primogénito de los Ulberti, siendo el primero de tres hermanos (hermanastros). Su madre se dice que falleció durante el parto y fue educado por un padre que entrena a sus hijos para ser piezas que lleven a la gloria su nombre. Tuvo una rica educación, pero le faltó algo imprescindible en la vida de toda persona, el amor de una madre. Numerius Ulberti consideraba una ventaja la ausencia de una madre porque eso solo ablandaría a sus hijos. Él necesitaba endurecerlos para sus grandes ambiciones.
A sus 13 años su padre ya le obligó a entrar en un monasterio como monaguillo y a los 16 lo metió en el seminario monástico. Christiano resultó ser un alumno infame, inquieto y distraído para los sacerdotes, convirtiéndose en una leyenda negra para la paz del monasterio. No prestaba atención y se escapaba continuamente del monasterio, donde le encontraban siempre en el jardín donde veía a las muchachas del convento vecino recibir lecciones de catequesis. Algo muy curioso que destacaba sus maestros sobre Christiano era que mostraba una inmensa e inocente curiosidad hacia las niñas. Una vez incluso fue castigado a cilicio porque encontraron un retrato a carboncillo de una muchacha joven que sonreía de una forma misteriosamente inocente. Los sacerdotes lo interpretaron como lascivia, pero lo cierto es que aquel dibujo era inocente.

A pesar de no salir nada bien del seminario, consiguió el hábito de sacerdocio. No lo deseaba, pero era mejor que acabar en el negocio banquero de los Villanova, así que se esforzó lo mínimo para seguir adelante. A sus 19 años comprendió que su padre apostaba fuerte por él, descubrió que movía influencias y compraba amistades que le acabaron colocando como Obispo. Con otro pequeño empujón su padre convenció a Giovanni Villanova que podría llegar incluso al Papado con sus influencias, así que el Príncipe Mercader movió hilos para conseguir que acabara entrando (con mucho esfuerzo) en el colegio cardenalicio. Giovanni había visto cómo se movía Ulberti, era ambicioso y tenía talento, acababa de colocar a su hija Paola como Conttesa di Veronia, así que apostó fuerte por el primogénito de los Ulberti. Christiano, a sus 24 años ya era cardenal.

Pero Christiano no llevaba una vida ejemplar de sacerdocio. Seguía teniendo una fija obsesión por las mujeres, y no en el mal sentido. Las observaba de lejos, las cuidaba y las trataba como si fueran algo...divino. Su padre creyó que la ausencia de una madre endurecería a sus vástagos, pero con Christiano resultó formar una fascinación por lo femenino que extrañaba y asustaba. Llegó una época en la que no era difícil encontrar a mujeres en su alcoba, tratadas a cuerpo de reina. Se acostaba con ellas, pero las amaba a todas por igual...y lo más importante, él recibía el calor de una mujer. Pero sus vicios acabó por tirarle en una espiral que le hizo sentirse amorosamente vacío...ninguna mujer captaba su atención demasiado tiempo. Eso le hacía sentirse hueco y desesperado. Ninguna mujer conseguía encandilarle del todo, ninguna ha conseguido hacer que se sintiera vivo. Sin embargo, no desaprovecha una ocasión para sentirse "amado". Sería fácil verle con una mujer de vida "alegre", pero nunca le verías alzando su mano contra una.

Finalmente su padre consiguió colocarle como Papa. En parte gracias a las influencias de su hermanastra, la Conttesa Paola Ulberti; de los Villanova y sus sobornos, y de la frustración de los movimientos de los rivales de los Ulberti por Marina Oliván (aunque ella realmente buscaba que Ricardo de Barcino no saliera Papa, colaboró con los Ulberti por pura coincidencia)

Ahora su nombre es Alexandros III a la sorprendente edad de 26 años, alarmante para un puesto que es para toda la vida. Por ello, todos los que no fueron sobornados por los Ulberti, son enemigos del Papa, lo que incluye a la mitad del colegio cardenalicio, que no piensan esperar décadas a que fallezca por causas naturales.


(luego amplío con Paola y Constanzio, que están en el borrador sin acabar)

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Héroes y Villanos (II)

Marina Oliván, nuestra personaje protagonista, ha dejado definitivamente su hogar atrás. Nuestra campesina castellana ha dejado todo atrás y ha empezado a recorrer mundo en pos de descubrir la extraña conspiración mundial que acabó con su padre y secuestró a su madre. Alistada en la guerrilla de su pueblo y entrenada vagamente en las artes de la esgrima, Marina Oliván se ha echo a la mar de la Boca del Cielo para perseguir la pista de otro de los implicados en la muerte de su padre: el cardenal Ricardo de Barcin
o. Su pista está en la capital castellana, San Cristobal y Ciudad Vaticana. Por el camino no estará sola, sino que contará con la ayuda de una tripulación pirata que no hace más que ir a la deriva por culpa de la flota Montaignere. He aquí el listado de Héroes y Villanos con los datos que conoce (más o menos) Marina, por lo que no están sus secretos ni sus pensamientos. Aquí vamos con tres de los villanos principales hasta ahora:




El duque de Dubois, Charles Dupont. Es un hombre experimentado y rostro surcado de arrugas, altivo y militar, duro e implacable. Duque consorte de Dubois y tercer mariscal del Rey Sol de Montaigne, es un gran general e implacable enemigo, por lo que fue considerado el candidato perfecto para continuar el trabajo del famoso general Montege que había iniciado la exitosa invasión de Castilla. Parece ser que Charles en sus tiempos de coronel fue un hombre exitoso
y con buen talante, ingenioso en sus maniobras políticas y militares. Pero ahora quien mire a los ojos al general montaignere no verá más que unos viejos ojos grises que contempla a las gentes como meras piezas y a sus hombres como soldaditos de plomo. La guerra es un juego que hay que ganar, sacrificando las piezas que sean necesarias y da igual cuántos mueran por el camino. Parece tener un especial odio por los castellanos, esos campesinos sucios y vagos, demasiados apasionados y sin disciplina que no hacen más que darle dolor de cabeza...pues están organizados y saben donde golpear a un ejército profesional como el suyo. Aspira a superar el listón que dejo el mayor general de su país, Montege, que ahora está en el frente Ussuro, pero no parece que vaya a superarlo sino avanza su frente hasta saquear el último fuerte castellano: San Teodoro. Pero tiene un plan para San Teodoro: arrasarlo con una enorme ola a través de un corazón de la mar, pero su plan está incompleto, pues tenía solo una lágrima de calypso y se la robó su caballero de la Rosa y la Cruz , Harold Owen, que resultó ser un espía. Piensa arrasar lo que queda de la Castilla occidental, e intentó avanzar el frente vendiendo a su hija Jeannete en políticas matrimoniales y plantando soldados por todas partes a pesar de las bajas. Es un hombre que juega a la guerra, pero que la mira desde arriba, por encima del tablero. Es un hombre de los que siguen la frase: "el fin justifica los medios", si tiene que aliarse con su enemigo para conseguir algo, lo hará, si tiene que vender a uno de los suyos para avanzar, lo hará. Es un villano absoluto, de los pocos que hay. Su frío y contenido odio hacia los castellanos sigue creciendo. Si antes odiaba a los castellanos por alguna incomprensible razón, ahora los odia más desde que 3 enmascarados castellanos (entre ellos Marina Oliván) interrumpieran la alianza que iba a conseguir con la boda concertada de su hija... piensa destruir esa resistencia de enmascarados castellanos que hacen que no pueda controlar las ciudades que han caído bajo sus cañones. Y además tiene el perro de presa indicado para esa tarea: el alto gendarme Fernand Lemoin.

Altivo, orgulloso, justo, legal y de firme templanza. Así es el alto gendarme Fernand Lemoin. Es un enamorado de la justicia de Montaigne, conoce todas las leyes y todas sus interpretaciones (y su trampa), pero también es un depredador que persigue a los peores criminales de las calles. Pero no criminales cualquiera, sino los de sus propias ciudades, agitadores, revolucionarios, en definitiva los miserables pobres. El Rey Sol lo utilizaba para mantener al populacho a raya a golpe de cañón, pero ese no es su estilo. Fernand Lemoin ha sofocado
docenas de revueltas en Montaigne intentando negociar con los afectados que no suelen ser más que muertos de hambre, sin embargo, cuando los rebeldes no quieren escuchar sus propuestas realiza una masacre contra los que portan armas, y contra los grupos organizados realiza persecuciones y trampas efectivas como cebos, que siempre muerden (como cuando intentó atrapar a los enmascarados castellanos junto con Marina Oliván, al ejecutar a uno de los suyos en plena plaza, allí se presentaron y allí mordieron el anzuelo de su trampa). Fernand Lemoin nunca golpea físicamente, si no legal. Siempre está rodeado de los mejores investigadores. Nunca toma la iniciativa, sino que observa a sus presas, deja
que los violentos se delaten a sí mismos con sus actos. El asesino asesinará, el ladrón robará y el agitador insultará... y cuando lo hagan entonces habrá conseguido desvelar la naturaleza de esos criminales en potencia y podrá actuar en nombre de la ley. La clave está en provocarlos y tentarlos para que muestren su maldad. Así es como se muestra ante sus enemigos y en público, pero lo cierto es que es un hombre más cuyo corazón está herido por las causas de la guerra, la muerte y el hambre. Sin embargo, nadie lo ha visto cabizbajo, pero tampoco sonriente. Es un hombre justo y legal, siendo un villano por culpa de las leyes que favorecen a los de arriba y destrozan a los de abajo.


Éste es quizás uno de los "villanos" (entre comillas porque para mi no existen los villanos porque sí...son malos por alguna razón) más extraños del repertorio. Éste hombre de un solo ojo es Harold Owen. No se sabe apenas nada de él, aparte de que como villano es totalmente contradictorio. Irónicamente es un caballero de la Rosa y la Cruz, pero que se aprovecha de su posición para sus cometidos, como cuando entró en la corte del Duque de Dubois para poder encerrar a su hermano Thonas y a Beatriz en prisión. Alguna vez hace tiempo fue un espadachín tímido, algo arisco pero de buenas intenciones. Se había sentido agradecido de formar equipo con los mejores héroes de todos los tiempos, entre ellos su hermano Thomas Owen y Beatriz...a los que ahora ha traicionado por alguna extraña razón. Tiene en su nuca grabada a fuego un extraño blasón en el que las únicas letras escritas es N.O.M. pero nadie parece saber qué significan y por supuesto Marina Oliván tampoco. Traicionó a sus amigos por la lágrima de Calypso que tenía su hermano, pero no parece haber nada más detrás. Perdió su ojo y a su padre por culpa de su hermano Thomas, que en una extraña aventura fue engañado por un demonio para que fuera llevado a la corte de su Majestad Elaine de Avalon, por lo que su familia fue exiliada de Ávalon. También estaba enamorado de Beatriz, pero ella se había prometido con su hermano...¿Por qué Harold traicionó a sus amigos de forma tan sádica y sangrienta? ¿Es una venganza personal contra su hermano por haberle arruinado la vida? ¿Pero por qué entonces también dañó a Beatriz? Si siempre fue un buen hombre (aunque violento) según Walter Ericson, ¿Qué había cambiado? ¿Por qué de repente estaba interesado en la lágrima de Calypso que tenía su hermano? ¿Está persiguiendo las 7 lágrimas de la Diosa? ¿Para qué? ¿Y qué es el NOM? ¿Cuál es su objetivo? ¿Por qué son cómplices el canciller de Castilla Ricardo de Barcino y Harold Owen en la muerte de Thomas, el padre de Marina Oliván?
Éste es un villano lleno de preguntas y de respuestas, y guarda una gran sorpresa...

jueves, 1 de septiembre de 2011

Héroes y villanos (I)

Dado que las aventuras (hasta ahora desventuras) de Marina Oliván parecen que ha arrancado, me parece importante hacer un resumen de las dramaties personnae que ha ido conociendo hasta ahora. Obviamente, no pondré nada más que lo que sabe el personaje protagonista de nuestra historia. Nota: en esta recopilación de reparto sólo aparecen los datos que más o menos conoce la PJ Marina Oliván, así que hay información oculta.

Ésta chica (bueno...ejem) es Cintia Ruíz. Es una huérfana castellana de la Villa de Santa Elena, el pacífico pero orgulloso pueblo de las ciudades libres del sur.

Castiza, apasionada, alegre, caradura y activa. Se ha iniciado en la profesión de la herrería en el pueblo (acabando con la poca feminidad que tenía) y ya ha alcanzado un nivel en el que no puede aprender más, a no ser que salga de la ciudad. Tiene un futuro prometedor en su profesión, pero su enorme amistad infantil con Marina Oliván le ha distraído siempre de sus funciones. Y ella ha distraído a Marina arrastrándola en aventuras como la captura de melones y sandías en los cultivos del vecino o tirarle piedras al espantapájaros gabacho. Aunque se distraen ambas dos de sus funciones, se lo pasa mejor que pegarle a un yunque, dice ella. Parece bastante encoñada del hijo del Barón Lara, pero no se sabe realmente de qué va la cosa. Sospecha que Marina Oliván quiere quitárselo. De hecho, ha comenzado su venganza de dejar calva a su amiga cada vez que ella cree que su amiga tontea con el hijo del Barón, Alonso Lara. Parece uno de los pocos personajes que no tiene mucho que ocultar. ¿O sí? Quién sabe.

Aquí está el chico por el que cualquier campesina de pueblo soñaría. Alonso Lara. Guapo, joven, elegante, culto, amante de los caballos y gran jinete. Y además, viene con futuro título nobiliario de barón. Es ideal para cualquier campesina de pueblo menos para una: Marina Oliván, que rechazó su propuesta de matrimonio tirándole una granja en la cabeza. Sería casi perfecto si no fuera tan creído, sobrado y mujeriego, pero sobre todo, su peor defecto es que es malísimo a la hora de la dialéctica amorosa (y se sabe que pretendía a muchas, con las que nunca llegaba a nada serio). Parece que Marina ha descubierto que sus patéticas maneras de intentar contraer matrimonio es realmente porque quiere hacer feliz a su anciano padre, el Barón Lara, el cuál quiere que antes de morir él, su hijo haya encontrado esposa. Él quiere hacer feliz a su padre de forma desesperada...pero lo cierto es que no tiene ninguna gana de casarse. Eso podría explicar muchas cosas. También le regaló a Marina el que iba a ser su futuro caballo, Ventisca (aunque ella se adelantó y lo tomó por su mano, jeje.) Parece bastante seguro que después de muchas aventuras con Marina Oliván, ellos dos se casarán
en dos años y tendrán tres hijos. Así lo vaticinó y así se lo hizo saber a Marina el día en que ella despertó de la gran aventura contra el 7º de húsares y los hombres de Félix Marangio. ¿Será que podría estar empezando a sentir algo? ¿O es la inercia de su actitud durante toda su vida?
Ahora se encuentra como guerrillero en las barricadas de Santiago...¿cómo habrá llegado hasta eso?
En cualquier caso, parece que a Marina Oliván no le desagrada tener conversaciones con él de noche mientras las barricadas están en silencio (aunque los gabachos disparen para hacerlos callar) y acompañados de la guitarra de Joselito. Buenos roleos asegurados entre Marina y Alonso. ¿Será que hay feeling? ¿Será que la guerra les ha unido? Lo sabremos más adelante.


Este gran hombre (literalmente) es el Capitán Barceló. Bueno, ex-capitán Barceló. Antiguo oficial de la Gran Armada Castellana que tenía bajo su mando directo su amado barco de línea el Quijote, custodiado por las fragatas Dulcinea y el Sancho. Perdió su reputación con la pérdida de toda la flota a su mando contra los Perros Marinos de Ávalon en el Gran Canal. El Rex Castillium (rey de Castilla) Aldana, el padre del nuevo rey, se enfureció con Barceló al enterarse de que había mandado a su mayor flota bajo el mar y descubrir de que éste fue el único que sobrevivió. Barceló parece excusarse ante todos alegando de que un Kraken fue el que hundió la flota y que no había nada que hacer...nadie parece creerle mucho. El Rey puso precio a su cabeza ante tal agravio contra Castilla, acusado de desacato, huida, cobardía y por no morir defendiendo la causa castellana. Este hecho hizo que el Capitán Barceló pasara a trabajar a la clandestinidad. Tropezó con los piratas de las Islas de las Especias y sobre todo de Bucca, la sede de la Fraternidad de los Piratas. A partir de aquí decidió que si iban a poner precio a su cabeza que fuera porque él se lo hubiera ganado. Salió con un viejo barco cabalgando libremente sobre los mares de la Boca del Cielo y saqueó con la bandera pirata tantos barcos de vodaccianos, castellanos y sobre todo mountaigneres, convirtiéndose en toda una leyenda para todos los marinos (criminales o no), simbolizando lo que significaba la libertad para los piratas. Claro que esto hizo que su cabeza aumentara de precio y Barceló se sintió por primera vez halagado por ésto. El caso es que se ganó un gran enemigo, los Caligari. ¿Por qué? Ahh...secreto. Digamos que Barceló le tocó soberanamente las narices a un Príncipe Mercader de Vodacce y éste quiso hundir su asqueroso barco. Y digamos que lo consiguió. Barceló se lamenta diciendo que con el Quijote esto no le habría pasado. Tras naufragar un tiempo y casi morir por culpa de las sirenas acabó en San Teodoro (Sur de Castilla occidental), corriendo una serie de aventuras y acabando en la Villa de Santa Elena, dónde decide empezar más o menos de cero y de una vez por todas recuperar su barco y sus fragatas. Allí conoce a una campesina, Marina Oliván, que parece que lo único que le ofrece es una conversación en la que él se hincha de hablar sobre él mismo con la supervisión de su criado Bartolomé. Le dice a Marina que desearía dar un golpe a Mountaigne y desbloquear los puertos. Parece que quiere redimirse ante Castilla y ganarse el perdón. A Marina parece que le gusta la idea de enrolarse en un barco y liberar los puertos castellanos que tanto tienen preocupado a los campesinos. El caso es que solo es una campesina. Ella volvió a su casa con los pájaros que tenía metido en la cabeza y se lo planteó a sus padres... a ninguno de los dos le gustó la idea. Marina Oliván bajó de la nube. Barceló sigue sus aventuras y va de pueblo en pueblo, de ciudad en ciudad, haciendo de las suyas, jodiendo al personal. Llega a Santiago con un gran golpe en su mano y descubre que la única persona que se ha apuntado en su misión es sorprendentemente...¡Marina Oliván! Barceló estaba más mosqueado que un pavo en navidad. Esa chica era una campesina cuando la conoció, y cuando la vuelve a ver es una de las personas que más le ha tocado las narices al Rey Sol de Montaigne, casi igualando los precios de sus cabezas. Pero para Barceló él sigue por encima (a él le buscan en 3 reinos y sigue valiendo más) A partir de aquí se asocian en la aventura por recuperar el oro del Rey en el muelle de Santiago a manos de los mountaigneres. Resultado de la aventura, hostias y soplamocos sobre un barco amarrado. ¿Final de la aventura? Marina Oliván vuela medio muelle al disparar con los cañones del barco justo en el polvorín de la armería del puesto de guardia mountaignés. Fue sin querer, todo hay que decirlo (cosas de los dados) Barceló parece satisfecho con la suerte de Marina Oliván y se va con el barco cargado de oro, y le sugiere que algún día, si deja la resistencia del pueblo castellano, se enrole con él como pirata. Lo cierto es que la chica de 17 años y este hombretón enorme de levita roja hacen una extraña, pero curiosa, pareja.

Más adelante seguiré con 3 pnjs más.

Cadenas por corona

Los grilletes se cerraron sobre las muñecas de Leandro Vázquez de Gallegos. El Alguacil cerró las esposas duramente y apretando con malicia,...