miércoles, 30 de octubre de 2013

Los Mandamientos, los pecados y sus monstruos.

Es bien sabido en Théah que...

El pecado en la religión vaticana es un abuso de la confianza que Theus deposita en Sus hijos. Los Profetas enseñaron que Theus creó al hombre a su imagen y semejanza, y que quiere que alcancemos su propio estado de perfección resolviendo el Enigma, que no viene a ser más que tener el absoluto conocimiento del mundo y su significado en el esquema de las cosas. Sin embargo, los humanos siguen teniendo necesidades abyectas y deseos egoístas que indirectamente hacen que le pasen cosas malas a las personas buenas.

Los Nueve Mandamientos de los Profetas


1. Sólo existe un dios verdadero y su nombre es Theus. No inclinarás tu cabeza ante otro.

Recientemente la Inquisición ha definido a las ciencias empíricas como un nuevo falso dios, con lo que el Colegio Invisible (científicos, inventores, alquimistas y otra serie de hombres que harían lo que fuera por el progreso) ha sido condenados por la fe vaticana. La razón por la que se condena el empirismo es porque es una ciencia que defiende que la formación del conocimiento se basa en la experiencia y en la percepción...cosa que dejaría fuera a Theus, ya que Dios no es algo que se pueda ver ni tocar y su conocimiento sobre él solo se basa en la fe. 
Sin embargo, al contrario de lo que se pueda pensar, la Iglesia promueve el conocimiento, y ha creado un sistema de educación pública gratuita en Castilla (el ciudadano medio castellano es bastante culto) y promueve y funda Universidades por toda Théah. Para los Vaticanos el conocimiento y la razón están al servicio de la Fe, para resolver el Enigma del mundo.






2. Honrarás a los Cuatro Profetas de Theus.

Cuestionar la divinidad o el mensaje de uno de los tres Profetas reconocidos por el vaticano quiebra este mandamiento. Cualquiera que se escude en que los Profetas eran también hombres y podían equivocarse pueden ser condenados por herejía.




3. Honrarás a tu padre y a tu madre.

Este mandamiento realmente es para que los hijos acepten las exigencias de sus padres e impedir que se rebelen abiertamente.

4. No cometerás adulterio.

En Théah el adulterio consiste en mantener relaciones sexuales contraviniendo sus votos matrimoniales. Si no se está casado, no se puede cometer adulterio, sino que solo "engaña" a su esposa. En Vodacce se ha creado hábilmente un vacío legal para saltarse este mandamiento, ya que el marido solo promete no amar nunca a otra mujer...y las cortesanas (prostitutas refinadas) no son para ellos más que objetos con los que tener placer (no sienten amor por ellas), no es más que un servicio para ellos y las esposas lo consienten, muy a su pesar.

5. No hablarás con falsedad.

El Creador es verdad, por lo que hablar falsamente es manchar y negar la verdad de dios. Además no solo condena a la persona que miente, sino que además condena al que ha sido mentido, porque ya no podrá gozar de la verdad.

6. No codiciarás.

Este pecado es quizás el más comprensible, puesto que robar, engañar y mentir se hace de forma consciente y premeditada,  sin embargo, muchas veces uno no puede evitar sentir codicia o envidia de algo o de alguien. Por ello, es el pecado que más se perdona, y a Iglesia anima a sus fieles a luchar contra estos deseos inconscientes.

7. No matarás.

El Tercer Profeta formuló este mandamiento detenidamente y puede que a uno le parezca hipócrita por su parte, puesto que el Tercero declaró muchas cruzadas y casi se le puede considerar un carnicero (este comentario sería muy hereje, por ejemplo). Sin embargo, el Tercer Profeta matiza el mandamiento acorde a su comportamiento, ya que luchar contra infieles, como los Lunares (a los que prácticamente echó a punta de espada de Castilla) u otros fuera del ala de la Iglesia Vaticana no se consideraría como un pecado. Probablemente un sacerdote vaticano no considere pecado matar a un montaignense (sobre todo si es un noble excomulgado) a un Objecionista (el símil del Protestante)...etc.




8. No robarás.

Este mandamiento no es solo una norma moral, sino legal. El que roba no solo debe temer la desaprobación de la Iglesia, sino de la sociedad.

9. No permitirás que un hechicero siga viviendo.

Todos los Profetas han condenado categóricamente los peligros y maldades de la hechicería. Su misma existencia supone una afrenta a Theus y un peligro para la humanidad. Para luchar contra Legión, la humanidad primero tiene que deshacerse de todos aquellos que se benefician de hacer Pactos con ella (se cree que la hechicería surgió de unos señores que pactaron con el demonio, pero...¿a cambio de qué?) Desgraciadamente, la Iglesia rara vez ha tenido el poder de actuar contra la hechicería. La nobleza acumula demasiado poder. Pero los tiempos difíciles se han cobrado sus víctimas, y se ha conseguido eliminar enormes ramas de brujería como El Fuego Interior (hechiceros del fuego castellano). La mayor espina de la Iglesia son los hechiceros Porté de Montaigne, protegidos por el Empereur Leon Alexandre du Montaigne, que se ha declarado abiertamente protector y practicante de hechicería.
Este pecado es el más jodido a mi entender, sobre todo para pjs que buscan aventuras. Tarde o temprano un aventurero se acabará cruzando con un colega hechicero y seguramente pueda ser su mejor compañero de aventuras pero...¿qué haría un vaticano devoto temeroso de Theus en su caso? Ahí queda el dilema, pero normalmente los aventureros no suelen ser muy devotos, y los que lo son esto les crea un dolor de cabeza terrible (véase el dilema del caballero inquisitorial Domingo Villaverde con su colega de infortunios Julius, un hechicero de sangre Porté)


Los monstruos como los siete pecados capitales

En Théah todo el mundo conoce la existencia de los monstruos, aunque habrá algunos que crean inventados o exageraciones. Cualquiera sabe que en el continente vagan criaturas que está más allá de la compresión del hombre y no es un secreto que algunas de estas aberraciones existen. Lo que sí es cierto es que estas criaturas no se encuentran (o no suelen ser frecuentes) en lugares civilizados. Los monstruos reconocidos por un ciudadano cualquiera de Théah son el Zombi, los Fantasmas, el Kobold (una especie de gárgola), el Gul ( una criatura carroñera), el Terror Nocturno (la verdad es que este no es muy conocido por los habitantes comunes), el Drachen (un dragón, creídos extintos) y la Sirena. Eso sí, encontrarse con uno de estos monstruos es muy difícil para un ciudadano cualquiera.

La Iglesia ha identificado los monstruos más comunes de Théah con los siete pecados capitales. El siguiente poema es enseñado a los niños en catequesis o por sus padres para ayudarles a descubrir los pecados en su interior y a saber relacionarlos con las malvadas criaturas de las leyendas y cuentos. Estos monstruos no son necesariamente los más frecuentes, pero sí lo que las Iglesia ha identificado como mejores ejemplos de los siete pecados.

"El Orgullo del Zombi es su perdición
El Fantasma Envidioso acecha en el rincón.
La Avaricia del Kobold lo lleva a matar.
Y la Gula al Gul a hombres devorar.
La Sirena cruel engulle al Lujurioso,
Y el Terror Nocturno asfixia al Perezoso.
La Ira del Drachen en la tierra es ley
Pero un hombre puro sin duda es un rey"

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